Jugando a reinvertarse

Sin saber por qué, esta mañana me he levantado recordando a José Julio Perlado. Periodista, novelista y, sobre todo, maestro de periodistas, fue mi profesor en la universidad. Fue la primera persona de la que aprendí algo de esta profesión que aún hoy -más de 15 años después- me consume. Luego llegaron otros (no en la universidad) que me enseñaron, más pero no mejores. Las bases que aún hoy mantengo se asentaron entre aquellas cuatro paredes a menudo tan inútiles, en alguna charla en su despacho, en la simple contemplación de su pasión por un trabajo que, como él transmitía con generosidad cada día, es en realidad una forma de vida...

Ha pasado mucho tiempo y su imagen permanece nítida en mi memoria. No sé por qué. Quizás porque en estos tiempos extraños juego a reinventarme, a recuperar cosas perdidas, a aprender nuevas formas de vida y nuevos enfoques vitales sin permitir que la esencia se diluya. Quizás porque tengo claro que nunca se deja de aprender, y en eso invierto mi tiempo.


Conocí hace unos días a un fotógrafo 'a tiempo completo', Óscar Domínguez, que abandonó la seguridad por cumplir su sueño. Escuché con los ojos abiertos como platos las historias de sus viajes y aventuras, que él cuenta como si fuesen la cosa más normal del mundo, su pasión por fotografías animales casi desconocidos y las plantas más sencillas... cómo reflejar la belleza de una sonrisa.



Escuché a otros que me guiaron con generosidad en un mundo en el que soy novato entre los novatos, vi el futuro a través de ojos de Josera, la ilusión de aquellos que buscan, simplemente, una buena foto, sin más, y que se entregan de lleno a quello que les gusta.


Así que me dejé llevar. Me perdí en Elvas y, por primera vez, encontré el Cementerio de los Ingleses, al que ni siquiera creo que supiera regresar. Descubrí que el mundo sigue siendo demasiado grande y nosotros muy pequeños, que el saber no ocupa lugar dentro de una mochila y que el futuro no es más que una ilusión que juega al escondite con nosotros. Porque el camino nunca se acaba...

© FOTOS: JAVIER ÁLVAREZ AMARO

Mentiras y hechos sobre Gaddafi

Que Muamar el Gadafi, el dictador de Libia, no está bien de la cabeza, no es algo nuevo. Para los que parecen haber olvidado su currículum, sólo algunos datos. Es un terrorista reconocido, responsable de la muerte de cientos de personas con atentados como el de Lockerbie, y un dictador sanguinario. Lleva en el poder desde 1969, y últimamente parecía que la comunidad internacional había decidido aceptarle como un líder más con una actitud hipócrita que ahora se intenta enterrar. La razón, como siempre, el dinero.
Y es que hasta el inicio de esta crisis Libia estaba produciendo 1,57 millones de barriles diarios de petróleo, de los que casi el 80% llegaban a Europa. Pero dejémonos de cosas generales y repasemos los hechos, las noticias que se han ido publicando en los últimos años en la prensa española. Para que no nos cuenten más historias. Para que entendamos que países como España, Rusia, Italia y Francia tenían grandes negocios con este terrorífico dictador. Digan ahora lo que digan. Ha sido nuestro amigo, nuestro socio, y -que no nos engañen- que estuviese loco o que aplastase a su pueblo nos importaba tres pimientos. ¿Pruebas? Aquí van. (es algo largo, pero espero que os interese)



Septiembre de 2003.
El presidente del Gobierno español. José María Aznar se mostró ayer "confiado" en el futuro de Libia y optimista de que el régimen del coronel Muammar el Gaddafi "consolidará plenamente" el proceso de normalización internacional que ha comenzado. Pasó a solas 3 horas y 45 minutos con Gaddafi y valoró, además., que "todos los pasos dados por Libia son positivos".

Diciembre de 2003
George W. Bush, presidente de Estados Unidos, asegura que Libia "ha comenzado el proceso para reintegrarse en la comunidad de naciones" con su decisión de destruir sus armas de destrucción masiva. Desde Gran Bretaña, Toni Blair añade: "Esta decisión valiente del coronel Gaddafi es histórica y la aplaudo, pues hará de la región y del mundo unos lugares más seguros".

Enero de 2004
La ministra de Asuntos Exteriores, Ana Palacio, se entrevistó ayer durante una hora y media con el presidente de Libia, Muammar el Gaddafi, que le había invitado a Trípoli. Palacio le transmitió un mensaje de José María Aznar y el
deseo de proseguir la "excelente relación" entre los dos países. En la reunión conversaron sobre la puesta en marcha de un acuerdo de protección recíproca de las inversiones.

Marzo de 2004

El primer ministro británico, Tony Blair, ha realizado hoy una histórica visita a Libia que pone punto y final a veinte años de tensiones bilaterales. Al final de la reunión con Gaddafi, Blair ha señalado que la reconciliación supone una "importante señal para el mundo árabe" y muestra que Libia puede "trabajar con los Estados Unidos y Gran Bretaña en la lucha contra el terrorismo".



Abril de 2004

La Unión Europea ha anticipado la histórica visita de Gaddafi subrayando que Libia ha llevado a cabo un "considerable progreso" en los últimos meses para reintegrarse en la comunidad internacional.

Noviembre de 2004

Una delegación integrada por 11 de las principales multinacionales españolas visitaba el país magrebí para abrir nuevas vías de cooperación. Esta delegación, organizada por la CEOE y encabezada por el secretario de Estado de Turismo y Comercio, Pedro Mejía, abría negociaciones directas con el Gobierno de Trípoli para formalizar proyectos de inversión en los sectores de petróleo y gas, electricidad e infraestructuras para el abastecimiento de agua.

Organizada por la CEOE, la misión empresarial integraba a altos ejecutivos de Abengoa, Cepsa, Endesa, Gas Natural, Iberdrola, Isolux Wat, OHL, Repsol YPF, Sacyr Vallehermoso y Soluziona, especialmente interesadas en contribuir a lo que el presidente del Consejo de Promoción Exterior de la patronal española, José García Morales, definía como "un nuevo planteamiento en las relaciones económicas entre España y Libia" y que, "más allá de la petroquímica y el gas, abren un mundo todavía por descubrir en los campos de la electricidad y las desalinizadoras".


Abril de 2006

El Gobierno de Libia celebró el vigésimo aniversario de los bombardeos estadounidenses sobre Trípoli y Bengasi con un concierto delante de la casa del líder Muammar el Gaddafi, blanco de los aviones norteamericanos, protagonizado por el cantante estadounidense Lionel Ritchie y el tenor español José Carreras.


Julio de 2007

Sarkozy ha dicho desde Trípoli que quiere ayudar a Libia a regresar al "concierto de las naciones" una vez que la pasada semana el máximo tribunal libio conmutara la pena de muerte por cadena perpetua para las cinco enfermeras y el médico búlgaros acusados de contagiar el sida a cientos de niños. "Vamos a desarrollar relaciones comerciales con un país con el que no tiene sentido no entablar este tipo de relaciones", ha avanzado por su parte el ministro de Economía francés Christine Lagarde

Julio de 2007

La llegada del líder libio Muammar el Gaddafi a París, en visita oficial, a punto estuvo de hacer estallar las costuras del poliédrico Gobierno del presidente Nicolas Sarkozy, que se vio obligado incluso a romper el programa e improvisar una conferencia de prensa para explicar las razones por las que le ha invitado: por haber liberado a las enfermeras búlgaras -gracias a la intervención de su ex esposa Cécilia- y por los contratos de todo tipo, especialmente militares, que firmará durante sus cinco días de estancia en Francia, por valor de 10.000 millones de euros, según dijo Sarkozy.


Diciembre de 2007

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha abierto expectativas para las empresas españolas en el mercado libio por un importe superior a diecisiete mil millones de dólares, tras la reunión que ha mantenido en La Moncloa con el dirigente de aquel país, Muamar al Gadafi.

En la primera visita oficial a España en sus 38 años de mandato, Gadafi, que ha aterrizado en Madrid acompañado de una comitiva de más de 300 personas, ha sido recibido por el Rey con honores militares en el Palacio de El Pardo y se ha entrevistado con Zapatero.


Diciembre de 2007

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, cerró ayer un acuerdo marco de cooperación política y económica con el líder libio, Muamar el Gaddafi, del que se deducen "expectativas" de proyectos conjuntos por un valor aproximado de 17.000 millones de dólares (unos 11.500 millones de euros), según informaron anoche fuentes oficiales.


Abril de 2008

El histórico viaje del presidente ruso, Vladímir Putin, a Libia ha terminado con la firma de 10 acuerdos, principalmente en los campos de la energía, armamentos y ferrocarriles. Como resultado de las conversaciones entre Putin y el líder libio Muammar Gaddafi, Rusia condonó la deuda libia que se arrastraba desde la época soviética –4.500 millones de dólares, unos 2.841 millones de euros-, pero a cambio obtuvo millonarios contratos. Esta es la misma fórmula utilizada con Argelia, en la que Rusia le condonó la deuda a cambio de venderle armas.

Agosto de 2008


El primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, y el líder libio Muammar el Gaddafi, han firmado hoy un acuerdo histórico bajo el cual Italia pagará miles de millones de dólares en compensación por los abusos cometidos durante el periodo colonial. Este acuerdo o "pacto de amistad" entre Roma y Trípoli debería poner fin a los roces que se han registrado en el pasado entre el país europeo y la nación del norte de Africa, que además es un gran productor de energía. "Este acuerdo abre la puerta a un futuro de cooperación y asociación entre Italia y Libia", ha afirmado Gaddafi en la ceremonia celebrada en un palacio que una vez albergó las oficinas centrales del Gobierno de Roma durante el mandato colonial que se extendió de 1911 a 1943.

Junio de 2009


La llamaba Leezza. Cenó con ella a solas en sus dependencias privadas en Trípoli. Y le regaló un anillo de brillantes valorado en 150.000 euros. No es una historia de amor, es el relato verídico y oficial de la primera visita de una secretaria de Estado de EE UU a Libia en más de 50 años. Condoleezza Rice visitó a Muammar el Gaddafi en septiembre. Allí, el líder libio le profesó su admiración y la colmó de regalos y atenciones. Aparte del anillo de diamantes, le dio un laúd, un camafeo y un DVD centrado en su figura. Rice los tuvo que aceptar por protocolo. A cambio, le dio un plato conmemorativo del Departamento de Estado de EE UU de tres euros. Según las normas del Gobierno estadounidense, los regalos que excedan los 150 euros deben permanecer en las arcas del Estado. Si la persona que los recibió desea quedárselos, debe comprarlos. Rice, que dejó su secretaría en enero, no ha querido gastarse 150.000 euros. Ayer lo devolvió.

Junio de 2010


Muammar el Gaddafi recibió ayer a José Luis Rodríguez Zapatero, que lo visitaba por primera vez, en una de las jaimas en las que vive, conocida como "la granja del líder". Ambos mandatarios se entrevistaron sentados en dos lujosos sofás en medio del desierto, rodeados de camellos pero también de parabólicas y aparatos de aire acondicionado.


Ahora...


Huellas de pisadas sobre la arena. Certezas que se diluyen como azucarillos, ahogadas por el rumor de las olas. Vacío. Silencio. Nada. Futuro borroso, sueños por cumplir que regresan cada mañana a ocupar su lugar y huyen a medianoche, dejándome a solas con mis propias pesadillas. Sin certezas, sin asideros... sólo yo, y esta noche que me acompaña. La mecedora del mar me hace sitio y me deja, por fin, descansar. Me llama a su lado, vieja amiga, y me recuerda que siempre habrá un lugar al que volver, al que llegar, donde vivir. Porque cuando ya no queda nada es el momento de que empiece el todo.

Nueva década, nuevos tiempos

Un otoño que se marcha despacio, dejando un invierno que sólo se asoma por momentos. Un invierno que se lleva una década, un auténtico cambio de era. Hace diez años mandábamos las felicitaciones por correo postal. Hace cinco años por SMS. Hace dos por email. Este año lo hacemos a través de las redes sociales. ¿Dentro de cinco? No lo sé. El mundo avanza cada vez más deprisa y nadie sabe cómo será dentro de otra década. Quizás entonces ni siquiera recordemos que una vez existió Facebook…

Esta década que dejamos atrás, la primera del nuevo siglo, deja capítulos fascinantes. Desde la tercera guerra mundial en la que vivimos –muy diferente a las anteriores- a la dictadura de las nuevas tecnologías, que marca un nuevo abismo entre las personas que las saben utilizar y las que no. Vivimos conectados, somos conectados… y no podríamos imaginar cómo sería nuestra vida si tuviésemos que pasar apenas una semana sin tecnología. Hemos avanzado tan rápido que muchas cosas han quedado por el camino.

En mi caso, no me quejo. Ha sido una década vital, la primera del resto de mi vida, repleta de viajes, trabajo y compromiso, de amor y nuevas aficiones, de hallazgos y derrotas asumidas, de sueños cumplidos y otros aparcados… han sido, en general, buenos tiempos. He conocido a gente increíble y he mantenido a los amigos que ya tenía. He conocido países lejanos y nunca he olvidado mis raíces. He seguido escribiendo y trato de aprender a hacer fotografías. He trabajado en periódicos, he fundado unos medios y refundado otros… y, sobre todo, he mantenido mis principios, algo que cada vez resulta más complicado en este mundo de tiburones.
Han sido, en fin, diez años, ni más ni menos, una década que ahora queda atrás y que da paso a la que –seguro- será la mejor década de mi vida… al menos hasta que empiece la siguiente. Cuando acabe volveremos a mirarnos al espejo.

El lugar que ya no existe

Un lugar que ya no existe. Un recuerdo atrapado frágilmente por la memoria. Un sueño nunca cumplido. Un azar juguetón que me lleva y me trae sin descanso. Una ciudad confusa capaz de moverse por las entrañas de la tierra, pero también de construir parques sin bancos. Un recuerdo. Un número. Un nombre. Una ilusión perdida. Una meta inalcanzable. Un templo egipcio en el corazón de Madrid. Un atardecer inolvidable. Un rostro en la neblina. Un viaje sin retorno. Aquel hogar que hoy es extraño, ajeno. Un todo diminuto. Una nada inmensa. Un agujero por el que asomarse para descubrir que apenas nada es cierto. Un minuto de silencio imposible. Un segundo, un minuto, una hora, una vida.

Mundo sin silencio

Tenemos miedo al silencio. Ya no existe en nuestras vidas. Entre móviles ruidosos, coches, gente que habla por la calle con unos cascos puestos, vuvucelas televisivas, lloros, gritos, ruido, música... ya no queda espacio para el silencio. Escuchaba el otro día a un filósofo que no es algo casual, que el silencio nos asusta porque nos obliga a pensar. El último ejemplo es el de los entierros, donde el silencio solemne y emotivo ha sido sustituido por aplausos masivos. O los famosos minutos de silencio, que nunca duran más de 20 segundos.

Y al echar la vista atrás descubro que es verdad, que ya no quedan en las ciudades rincones diseñados para el silencio, para la soledad elegida. Todo es sonido, distracción, movimiento... Apenas algunos héroes modernos, como S., diseñan sus propios espacios silenciosos y la gente les observa como a bichos venidos de otro planeta.


¿Dónde quedó la quietud? ¿Quién nos robó el silencio? ¿El placer de sentarnos a leer en un parque sin que nada nos moleste? ¿Qué es lo que tanto nos asusta?

Ayer hice la prueba. Un minuto de silencio. Escuché mis pensamientos por primera vez en mucho tiempo, y la verdad es que tuve miedo de lo que vi. De pronto lo entendí. A veces es mejor no pensar demasiado, dejarse llevar por esta corriente que nos arrastra por el río de la vida sin saber muy bien hacia dónde ni porqué. Un minuto de silencio. Eterno, desconcertante, iluminador. Hagan la prueba.

Las puertas del averno

Y un día de abril se abrieron las puertas del averno. Atrás quedaban la lluvia y el invierno. En el presente, un volcán que nos enseñó la forja del infierno, un lugar diseñado con mimo por la tierra durante millones de años. Aquí estaba antes que los hombres, y aquí seguirá cuando no existamos. Escupió lava, ceniza, polvo… y el hombre volvió a descubrir, sorprendido, que no es más que un molesto invitado de honor en este lugar al que llamamos Tierra. Que nadie le tiene en cuenta a la hora de valorar las cosas importantes como, por ejemplo, la fecha más adecuada para una erupción. Que no somos nada más allá de las molestias que causamos. Un acelerante artificial para el cambio climático que se repite de era en era.



Es como el camino al centro de la Tierra que hace décadas imaginó el genio Verne. Una autopista a las profundidades donde uno espera –qué menos– encontrar bestias ancestrales viviendo en su mundo particular, disfrutando de su privacidad, alejados del hombre, del ruido, de los coches, del sálvame de luxe, de las tiendas de Zara… seres felices ignorándonos.


Pero aquí arriba, una vez más, el ser humano ha vuelto a demostrar su prepotencia. Los periodistas españoles insistían hasta la saciedad en su frase hecha: “un volcán de nombre impronunciable”. O sea, que lo que no se sabe pronunciar es impronunciable, no fruto de la ignorancia. Más arriba aún, la ceniza que escupió Eyjafjalla logró cerrar el espacio aéreo de media Europa. Los políticos se miraban, sorprendidos. ¡Un volcán con millones de años tenía paralizados nuestros modernos aviones! ¡No nos permitía ir volando de un lado a otro! Y tuvimos que correr a los trenes, a los barcos, a los coches… era como si el mundo retrocediese sesenta años.

Qué pena que en ese salto al pasado no aprovechásemos para ver qué nos sobra y qué nos falta en esta evolución imparable que nos conduce, sin duda alguna, hacia la autodestrucción. Hacia la nada. Y entonces, en ese nuevo mundo, Eyjafjalla volverá a escupir lava, esta vez en señal de victoria.

Milongas de la crisis

Alejado de este blog por una pereza indómita, regreso cual oveja descarriada con una motivación más fuerte que la inspiración. Más aún que la melancolía, que el amor o incluso que el recuerdo del amanecer en el desierto. Y es que vuelvo atraído por la rabia, por la mala leche y la indignación. Porque hay crisis, sí, pero también mucho bastardo que trata de vendernos su moto y que intenta que seamos nosotros, los de siempre, los que paguemos el pato.

**Planteamiento: Los empresarios, dirigidos por un sinvergüenza de caza mayor como Díaz Ferrán, proponen un nuevo contrato, más basura aún, para todos los que tengan menos de 30 años. Dicen que el problema de España, por lo que estamos en crisis, es porque aquí es muy difícil despedir a la gente. Respuesta: Sí, es tan difícil despedir en España que ya tenemos 4 millones de parados. Sólo falta que propongan que paguemos por trabajar. Todo llegará.



**Planteamiento: Los políticos comienzan a hablar de reformar el sistema de pensiones. Primero, retrasar la edad de los 65 a los 67 años. Segundo, posible ampliación del cálculo de cotización, que alcanzaría los 15 años bajando las pensiones. Respuesta: Como leía el otro día, es curioso que eso lo tengan que debatir señores a los que no afecta porque por ley tienen garantizada la pensión máxima. Y quieren atrasar la jubilación... pero en RTVE han largado a un montón de gente a partir de los 50.

**Planteamiento: Las grandes empresas están fatal, los beneficios se reducen, hay pérdidas, hay que despedir gente y darles ayudas a los empresarios para evitar que el país se hunda. Respuesta: Sí, la cosa está mal, pero algunos de los que lloran son los mismos que ganan dinero mientras siguen con los ajustes de plantilla. EL Santander ganó 8.943 millones de euros (pues menos mal que la banca estaba mal). Prisa se lamentaba de haber ganado 'sólo' 50,48 millones (más de 8.000 millones de las antiguas pesetas) y Vocento, pobrecitos, se conforma con haber ganado 34,6 millones (más de 5.000 millones de las antiguas pesetas). Eso sí, a los periodistas de Cope, Onda Cero, Punto Radio y Ser les siguen pasando una misera, en muchos casos sin contrato. Claro, ahora entiendo los beneficios.


**Planteamiento: El sector de la construcción insiste en que necesita ayudas y en que el precio de los pisos ha caído demasiado. Respuesta: Esto me suena a privatizar los beneficios y socializar las pérdidas, porque no recuerdo que ninguna empresa haya anunciado que repartía en los años anteriores sus beneficios entre la población

**Planteamiento: ¿Quién tiene la culpa de lo que ha pasado en comunidades como Valencia y Murcia? Llevaban años presumiendo de potencia y crecimiento económico, pero el desplome del ladrillo les ha arrastrado y ahora son las regiones con más paro. Respuesta: Algo tendrá que ver con un modelo económico insostenible basado únicamente en la especulación


**Planteamiento: Todo el mundo coincide. Los políticos no saben qué hacer para sacarnos de esta crisis en la que ellos han colaborado, por acción u omisión. Respuesta: A lo mejor tiene algo que ver que la política es una de esas profesiones en las que no se exige formación y hay mucho indocumentado suelto. Un ejemplo: Con el nivel de inglés de cualquiera de nuestros cuatro presidentes democráticos y el aspirante del PP es imposible conseguir un buen trabajo (uno bueno de verdad) en el sector privado, ya sea en este país o en cualquier otro del extranjero.


Y así podríamos seguir hasta el infinito, pero mi limitado cerebro comienza a relajarse. Eso sí, aceptamos sugerencias para hacer que la lista siga creciendo...

A contrapie

El nuevo año se asoma ya por la rendija, impaciente, mientras 2009 apura sus últimas bocanadas. Un año que acaba. Otro que empieza. Para algunos, poco más que una hoja del calendario que da la vuelta. Para otros, el momento de replantearse la vida, de pensar, de soñar... Lo cierto es que la Nochevieja se acerca y me pilla a contrapie. Sorprendido, hoy me he dado cuenta que enero ha dado paso a diciembre, que el tiempo ha pasado veloz, sin hacer prisioneros, y que un año entero se me escurre entre los dedos. Muchas cosas han pasado, sí, pero sin tiempo siquiera para saborearlas las hemos engullido como si fuese un vino peleón. Por eso ahora me asomo con timidez a la ventana y ya veo al final del horizonte cómo se acerca el nuevo número, ése mismo que cuando éramos pequeños nos parecía de ciencia ficción. Y tanto me ha sorprendido todo, tan rápido han pasado los meses, que 2010 me va a pillar sin buenos propósitos a la vista, asi que me tendré que conformar con retomar los de este año, que todavía no los he cumplido.


De todas formas, para mí el problema es que la Navidad es algo contradictorio. Siempre he tenido algo atrofiado el espíritu navideño. No canto villancicos, no como turrón ni mazapán, y mucho menos polvorones. No me gusta ir de compras, ni las luces horteras que decoran muchas ciudades, y no monto belenes. Pero, la verdad, es una época alegre que siempre asocio al reencuentro con la familia y los amigos. Es tiempo de confesiones, de cervezas a destiempo, de Beverly, de bailes desatados, de fríos amaneceres en los que ni siquiera se siente el frío, de viajes, de sueños compartidos...


Y también de nostalgia. En estos días me vienen a la mente uno tras otro los rostros que ya no me acompañan. Veo a Daniel con la pistola de su padre aún humeante en la mano. A Elena, oculta bajo una montaña de nieve. A Higinio, que se dejó la vida en asfalto. Y por supuesto a mis abuelos y a mis tíos, que pidieron la cuenta mucho antes de que llegara su hora. No me quejo. Tengo una gran familia y suficientes amigos, pero con cada uno de ellos se fue algo de mi inocencia, una inocencia que nunca volverá.

Llega 2010. Nuevos tiempos. Viejos sueños. Que os vaya bien a todos y que el mundo sea un poquito mejor. Cada uno que ponga su pequeño granito de arena. Lo demás, que venga como sea, que aquí estaremos para aguantarlo. Venga lo que venga.